sábado 12 de diciembre de 2009

Pablo Verdecchia asumió en Armstrong


Armstrong.— Pablo Verdecchia, el veterinario que dio la sorpresa política en Armstrong de derrotar a quien ocupó la Intendencia durante 20 años, Fernando Fischer, asumirá hoy en un acto que se realizará a las ocho de la noche en la plaza San Martín.

En los últimos días se difundió un video bajo la consigna "Hagamos de los sueños, realidades; de los miedos, un viejo recuerdo, y de la democracia, una fiesta", que representa de alguna forma la filosofía del nuevo gobierno municipal.

Verdecchia anticipó que su gabinete estará compuesto por "profesionales de la ciudad", y que una de las primeras medidas será aceptar el fondo sojero, ya que Armstrong no lo estaba recibiendo por decisión del intendente saliente Fischer.

Añadió que otra de las medidas más urgentes será iniciar una reforma administrativa y una auditoría para saber la situación económica y financiera municipal. "No voy a aceptar desde ningún punto de vista nombramientos de la última gestión. Vamos a llevar adelante un gobierno de consenso con todos los sectores de la comunidad. Aspiro crear un equipo de trabajo que haga una administración eficiente para mejorar la calidad de vida de todos", destacó.
Fuente:Portal de Armstrong

domingo 6 de diciembre de 2009

Ernesto Sanz, nuevo presidente de la UCR


Discurso completo de Ernesto Sanz al asumir la conducción de la UCR.
Fuente Comité Nacional:

Quiero en primer lugar saludar y agradecer a todos los delegados del país esta presencia militante que es un ejemplo para el sistema político argentino. Esto es lo que diferencia a una organización política permanente e inmutable de los meros emprendimientos políticos que se constituyen para cumplir objetivos temporales o para satisfacer objetivos individuales.

Hoy venimos a hacer algo más que a elegir una nueva conducción partidaria, venimos a ratificar un rumbo, una doctrina y una conducta. El rumbo lo definimos allá en Rosario, en 200, cuando dijimos que la UCR era un partido político de oposición que no podía compartir un modelo de poder que nada tenía que ver con nuestra historia y con nuestro pensamiento.

Allí dijimos también que nuestro rol, además de resistir, era el de construir una alternativa potente para que la sociedad tuviera opciones dentro de un sistema político como el nuestro. El plantarse firmes, resistir y cuidar la casa se ha cumplido con creces.

No es necesario remover el pasado ni revisar conductas. No estamos hoy acá para eso. Mucho más importante que ese pasado de divisiones y enfrentamientos entre nosotros es este presente que nos permite disfrutar de un partido normalizado, en sus formas, pero lo que es más importante, vigorizado por la fuerza de la reunificación en el fondo de la cuestión. Mi homenaje entonces y una profunda gratitud a la conducción que hoy entrega la posta, en la persona de quien ha sido símbolo de esta etapa, con quien he compartido todas las luchas, mi querido amigo Gerardo Morales.

Como nada es casualidad, sino que este presente responde a una clara y evidente causalidad, hoy los delegados de todo el país han elegido a un correligionario de Mendoza para presidir el Comité Nacional.

Mi provincia fue la vanguardia de los malos y buenos momentos de la historia reciente. Fuimos vanguardia en la ruptura, porque allí comenzó la cosa en 2005, y la sociedad, la gente, último e inapelable juez de nuestras conductas políticas, nos castigó con una dura derrota, fruto de la cual perdimos el control de la provincia.

Pero, felizmente, pudimos ser vanguardia en la reconstrucción, en la reunificación y allí también, hace pocos meses, es misma sociedad nos hizo ganar una elección soñada, con más del 50 por ciento de los votos.

Por eso, mi primer compromiso ante ustedes hoy es que voy a poner todo el esfuerzo para que el modelo de reconstrucción de Mendoza se expanda a todo el país y en 2011 podamos pedirle a la sociedad argentina que vuelva a premiar a un radicalismo unido, fuerte, nacional, federal y con potencia de gobierno que conduzca el destino del país.

Este fin de año ha puesto a prueba a la dirigencia radical y hemos resuelto nuestras cuestiones internas para decirle a la sociedad que con esa misma impronta estamos dispuestos a resolver las cuestiones pendientes de nuestro país.

Debemos profundizar todas nuestras energías para construir, con otras fuerzas afines, la alternativa para gobernar a partir del 2011.

En la dicotomía de las personas y las organizaciones, el eje que las encolumna es el del proyecto común. Hemos tenido un proyecto común el 28 de junio y como no requería de demasiada construcción, sólo era el ponerle la mano en el pecho al autoritarismo, el éxito se tradujo en mucho millones de votos argentinos hastiados por un lado y esperanzados por el otro.

Construir una alternativa de poder en la Argentina de siempre es asumir varios compromisos que desde este momento, como nuevo presidente de la UCR quiero formalizar.

Primero: el compromiso de profundizar las coincidencias y minimizar las diferencias. A mí en la calle los ciudadanos ya no me piden sino que me exigen que busque denominadores comunes para construir hacia delante.

Segundo: el compromiso para erigirse en una alternativa es construir un programa de gobierno que tenga participación social –mucha materia gris para pensar y desarrollar ideas, pero al mismo tiempo muchos protagonistas que habremos de convocar con criterio amplio y federal- y seguridad de cumplimiento –cómo vamos a democratizar los gremios y otros sectores con quienes se pueda acordar una política futura-.

Eso es gobernabilidad, eso es confianza eso es previsibilidad y eso, en buen romance, es apoyo de las mayorías populares para llegar al Gobierno.

No se puede llegar al gobierno sólo con buenas ideas. El tejido de poder requiere además que se puedan cumplir. Además de la idea, del plan y de sus características, debemos reunir a las personas de carne y hueso que están dispuestas a convertirse en sujetos públicos, con todo lo que eso implica en estos tiempos.

Quiero hacer, a partir de mi conducción, una amplia, generosa y entusiasta convocatoria a todos aquellos, radicales o no, que a lo largo y ancho del país crean, como nosotros, que la política sigue siendo una de las más nobles actividades de las personas en sus perspectivas de hombres sociales. A quienes crean que las cosas se pueden cambiar, la UCR tiene un lugar de encuentro y militancia.

Estas palabras están dirigidas especialmente a la juventud. Vamos a salir a buscar jóvenes que estén dispuestos a construir su propio proyecto de vida junto a la política. Esta conducción va a privilegiar en su trato cotidiano a todos aquellos que aporten aire fresco, ideas nuevas prácticas modernas y, sobre todo, imbuidos de un espíritu constructivo.

Dejemos de hacernos cargo del pasado para hacernos cargo del futuro: adoptemos como conducta diaria la responsabilidad radical de asumir lo que vendrá.

Así como la vida me dio el privilegio de despedir a Raúl Alfonsín en nombre de una generación que nació a su amparo, hoy tengo el privilegio de decirle a mi generación que tenemos una oportunidad histórica. No la podemos desaprovechar con mezquindades, vanidades y mediocridades. Convoco a la grandeza, la generosidad y la responsabilidad.

Otra gran ratificación es la de nuestra doctrina, pero en contacto con nuestra realidad. La transformación humana con un sentido ético, que hoy debe ser adaptada al proceso democrático que ya tiene más de 25 años.

En los últimos tiempos ha emergido un fenómeno sociológico que afecta la sustentabilidad democrática: el descreimiento social en la capacidad del sistema para mejorar la vida de los ciudadanos. Por eso hay que consolidar el concepto de democracia de bienestar. Para eso, hay que focalizar nuestras acciones en el principal flagelo de la Argentina hoy: la profunda desigualdad de su tejido social. Los desposeídos de hoy están sometidos por un sistema de desigualdad crónica que la política no ha podido transformar. La democracia social no debe ser más conservadora y humanizar lo inevitable, porque seguirá cayendo en el asistencialismo. La democracia social, con la UCR a la cabeza, tiene que combatir la raíz con espíritu transformador para generar una revolución de equidad social con dignidad y derechos. Más igualdad para más dignidad y mejores derechos.

Y aquí entra la ética de la solidaridad. Necesitamos un estado social democrático y republicano, por un lado; en armonía con una sociedad de ciudadanos comprometidos y solidarios, por el otro. Allí está nuestra proa: Estado y sociedad para darle a la democracia formal el contenido ético, social y republicano.

En tercer lugar, hay que ratificar la conducta de la UCR: ser un partido centenario no tiene tanto que ver con el almanaque sino con la inmutabilidad de los principios y la conducta. Doctrina para que nos entiendan y conducta para que nos sigan, la consigna de Moisés Lebenhson.

Hay que ratificar la conducta moral para luchar por el poder, como herramienta de transformación social que modifique en justicia social el orden natural injusto.

Hay que ratificar la conducta republicana también, para demostrar que la política está al servicio de la sociedad y no la sociedad al servicio de los intereses personales y mezquinos sus dirigentes.

Hay que ratificar la conducta democrática en definitiva, para hacerse cargo de lo que la propia democracia nos indica: cuando se gana, con la unidad de no sentirse dueños de nada, sólo mandatarios del cambio; y cuando se pierde, con la humildad de aceptar los errores y la grandeza de enmendarlos.

Hablando de conducta, la primera decisión de este Comité Nacional es convocarnos todos el próximo jueves a Corrientes a defender el voto popular, a defender el federalismo y a defender lo mejor de nuestra tradición.

Quiero cerrar pidiendo permiso a la Convención Nacional para repetir las palabras de quien la presidiera en aquella histórica reunión en Rosario.

Sintámonos orgullosos de ser radicales. Orgullosos de la reforma universitaria y de la Ley 1420. Orgullosos de YPF y de la defensa del patrimonio nacional. Orgullosos de los hospitales públicos y de la Ley nacional de medicamentos. Orgullosos de la libre determinación de los pueblos y del MERCOSUR. Orgullosos del artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Orgullosos del cupo femenino y de la legislación sobre patria potestad y divorcio. Orgullos de nuestro civismo y de haber sido opositores, leales a las instituciones. Orgullos de nuestra resistencia la violencia y las dictaduras. Orgullosos de nuestra pertenencia a la Internacional Socialista demócrata. Orgullosos del Nunca Más y del Juicio a las Juntas. Orgullosos de haber sido correligionarios de Sergio Karakachoff, de Mario Abel Amaya, de Ángel Pissarello o de Felipe Rodríguez Araya, asesinados por creer en la paz, la libertad y el derecho.

Sin creernos infalibles ni superdotados, que no lo somos, sintámonos orgullosos de nuestro pasado y redoblemos nuestro trabajo para ser dignos continuadores y sucesores de nuestros mayores.

Recuperemos a propósito de nuestros desvelos y quehaceres en la política argentina aquella antiquísima palabra: el honor, que es la que da cuenta del orgullo atravesado por la ética.

Así se entenderá mejor qué nos convoca cuando entonamos la marcha de la UCR en su párrafo más bello: Adelante radicales, por la Patria y el honor, por la libertad del pueblo que está en nuestro corazón.

La UCR, desde su impronta republicana, federal y comprometida con la igualdad, articulará el espacio progresista y plural que conducirá al desarrollo de la Argentina.

No tengo dudas de que miles de argentinos querrán sumarse con entusiasmo al desafío de construir el rumbo de un país para todos y todas, que desde la UCR, encaminados por la grandeza de nuestra doctrina y guiados por la coherencia de la histórica conducta radical, llevaremos adelante la dignidad del pueblo y el honor de la República”.
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lunes 23 de noviembre de 2009

Rugby Solidario


Les comparto esta info que tomé del blog de Ricardo donde comenta sobre el deporte solidario.


En nuestra visita al barrio San Jorge de San Fernando, nos encontramos con una grata sorpresa en la casa de una familia radical. Daniel David Delgui, es el primera línea del equipo de menores de 15 años del Virreyes Rugby club. Este es el fruto de una experiencia conocida internacionalmente y de inclusión social por medio del deporte. Merece destacarse por que es un activo para la Etica de la Solidaridad que propugnamos. Para mayores detalles ver http://www.vrc.org.ar/

Soy testigo del compromiso de Ricardo Campero de acercarle una camiseta de su hijo Juan (capitán de la primera del CASI ) Como premio al arrojo de Daniel que salvo a un chico de ahogarse en el río y por lo que fue reconocido en concordia donde estaba de gira.

Seré un guardián del cumplimiento del mismo y un divulgador de la experiencia del club Virreyes. El deporte de la solidaridad no tiene banderías políticas

miércoles 11 de noviembre de 2009

Apagón


Ante el clima de intolerancia y crispación
ALFONSIN PROPONE UN APAGON.

El diputado electo por la UCR, Ricardo Alfonsín, aseguró que convocará a distintos líderes de la oposición para organizar un “apagón” como forma de reclamarle al gobierno un fin a la conflictividad que genera las actitudes que toma en cuanto a las limitaciones a la libertad de prensa, y para terminar con el actual clima de intolerancia y crispación.

“El gobierno utiliza como excusa una bandera noble: desconcentrar y democratizar la información. Pero así introduce, como caballo de Troya, limitaciones a la libertad de prensa y genera situaciones complicadas”, dijo Alfonsín.

En declaraciones televisivas (Canal 26 y América 24) Alfonsín sostuvo que “la sociedad debe formular demandas fuertes a favor del diálogo y para que el gobierno deje de alentar y estimular los conflictos y las acciones violentas”.

“El apagón sería una mejor medida que salir a la calle, porque esto podría crispar más a la sociedad y generar situaciones que queremos evitar”, aseguró Alfonsín.
“Propongo un apagón como medida pacifica, democrática, tolerante y razonable frente a todo lo que está pasando”, explicó Alfonsín.

“En la Argentina el gran problema es el de la pobreza. No aguanta demasiado tiempo la democracia con estos niveles de injusticia. Hoy en la Argentina se dan dos fenómenos que, combinados, son explosivos: pobleza y desesperanza. Y estos temas no los resuelve el mercado, ni un solo partido político.
En temas tan básicos como estos, podemos y debemos ponernos de acuerdo todas las fuerzas políticas”, dijo el dirigente radical.

viernes 6 de noviembre de 2009

Adios a Falucho


Murió Félix Luna. Félix, el historiador. Félix, el compositor. Félix el escritor.

Félix, el radical: su abuelo fue el fundador de la Unión Cívica Radical de La Rioja y su tío, Pelagio Luna, fue vicepresidente de la Nación acompañando a Hipólito Irigoyen y uno de los redactares de la Carta Orgánica radical de 1892.

El mismo fue afiliado de toda la vida, y referente indiscutido en la construcción de la memoria radical. Sus biografías de los primeros presidentes radicales, Yrigoyen y Alvear, son obras de consulta ineludible para toda aquel que se adentre en la comprensión de la primera mitad del siglo XX.

Hombre de pensamiento, no le escapó a la acción: entre 1986 y 1989 se desempeñó –eficazmente – como Secretario de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, en las épocas en que había un intendente y era designado por el Presidente de la Nación. Que era el Dr. Alfonsín. Quien supo cultivar la amistad de aquel a quien todos conocían por su apodo: Falucho.

El Comité Nacional de la UCR expresa su profundo pesar por el fallecimiento de Félix Luna y acompaña a sus familiares y amigos en este difícil momento.

sábado 31 de octubre de 2009

Las deudas de la gestión anterior





Por Raúl Lamberto * Publicado en Rosario 12 31-10-09
Desde el comienzo de la gestión del gobernador Hermes Binner algunos legisladores justicialistas hablan de un "crecimiento desmesurado" del gasto público por parte de la actual administración, así como también de los "cuantiosos recursos" que dejó "en caja" el gobierno anterior encabezado por Jorge Obeid. Sin embargo, el análisis es deliberadamente parcial y oculta la realidad.

Por caso, la diputada provincial Silvina Frana se refirió recientemente al saldo positivo de las cuentas públicas al 10 de diciembre de 2007. Sin embargo, nada dijo de las deudas generadas por las gestiones justicialistas y transferidas a las nuevas autoridades. Así es como asegura que para entonces "había en caja 1.600 millones de pesos" de los que, reconoce, sólo "450 eran de libre disponibilidad". Omite decir que el ex gobernador Obeid no había pagado el aguinaldo (300 millones de pesos), o que el Fondo Anticíclico formaba parte de aquel monto y que parte del mismo se utilizó para atender emergencias (como la sequía).

La ex funcionaria de Obeid sabe que esa fotografía de la "caja" no es más que un dato del momento que nada dice. De hecho, al cierre del mes de setiembre de 2009, pese a la crisis, la cifra en "caja" es de 1.200 millones de pesos.

De eso no se habla. Dada la herencia recibida de la administración de Obeid, la situación fiscal de la provincia en 2007 ya hacía prever serias restricciones para los ejercicios futuros. Ejemplos:

1) Los acuerdos paritarios de abril de 2007 sinceraron la situación financiera de la provincia "comenzó a pagarse en blanco lo que durante años se pagó en negro", transfiriendo el costo (900 millones de pesos) al ejercicio 2008, es decir, a la gestión de Binner.

2) Este gobierno corrigió el retraso salarial existente a pesar de que el presupuesto formulado por Obeid para 2008 no preveía aumentos. Esto costó 2.400 millones de pesos para los años 2008 y 2009.

3) Se restableció la integridad de la masa coparticipable del Régimen Federal de Coparticipación de Impuestos a Municipios y Comunas, asumiendo la provincia las sumas detraídas por la ley de financiamiento educativo y la del régimen de coparticipación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, reducido unilateralmente por los gobiernos anteriores en un 10 por ciento. En el período 2008/2009 esto significó a la provincia un incremento del gasto de 190 millones de pesos.

4) Hubo que financiar Aguas Santafesinas SA y la Empresa Provincial de la Energía, sumando 420 millones en dos años.

5) Se adoptaron medidas de emergencia ante la alarmante situación de la educación, la salud pública y las fuerzas de seguridad, destinándose 51 millones de pesos para el arreglo de escuelas y otros 51 millones para equipamiento de la policía. Y se incorporaron en 2008, 2.000 agentes policiales y 450 agentes para el servicio penitenciario.

6) Hubo que afrontar los compromisos para obras contraídos por Obeid en el último mes de su gobierno por 575 millones de pesos de los cuales sólo estaban presupuestados 260.

7) Hubo que afrontar parte del endeudamiento contraído para capitalizar el Banco Provincia de Santa Fe, que luego fue privatizado por Obeid. Dicha capitalización representó un gasto de 53 millones de pesos en 2009.

8) Se pagó el préstamo del Banco Mundial, contraído en agosto de 2001 para llevar adelante una reforma del Estado, lo que importó en 2009 una erogación de 41 millones de pesos.

9) Hubo que afrontar la implementación de la educación secundaria obligatoria, decidida por Obeid, que no la implementó ni la presupuestó, lo cual significó 101 millones de pesos para el período 2008/2009.

En síntesis, hablar de "caja" sin mencionar los compromisos sobrevinientes es una verdad a medias, o directamente una falta a la verdad. Lo cierto es que la actual administración tuvo y tiene que hacer frente a esta situación heredada con un enorme costo fiscal, que supera los 5.000 millones de pesos.

* Presidente del Bloque de Diputados del Frente Progresista.

domingo 18 de octubre de 2009

Hacia Un Pacto para la Rorganización Nacional


Estimados amigos me gustó nucho esta iniciativa y quiero compartirla con uds.

Por Rodolfo Terragno. Diario Clarín. 18-10-2009
No hay por qué buscar inspiración en historias ajenas. Para organizar la Argentina de esta centuria, basta con invocar el espíritu de los "pactos preexistentes": aquellos que, en el siglo XIX, permitieron instaurar la Nación. Se alcanzaron a despecho de enfrentamientos que hacían inverosímil la unidad.Entre 1828 y 1860 el país fue una hoguera; y algunos acuerdos -firmados cuando amainaba el fuego- parecían insuficientes para evitar que la Argentina se convirtiese en tierra baldía. Hubo, por lo tanto, epidemias de escepticismo.

La muerte, "inusitada, bárbara", se acercó al catre de Dorrego para "despenarlo". Después, el duro hierro "rajó el pecho" de Laprida y el "íntimo cuchillo" se clavó en su garganta. Años más tarde, Quiroga iría "en coche al muere". El plasma de figuras ilustres regó las tierras del país. Aun lograda la organización nacional, la cabeza del Chacho Peñaloza aparecería una mañana en la plaza de Olta, ensartada en una lanza. Y el cuerpo de Urquiza sería atravesado, una noche, en el Palacio San José, por un tiro e infinitas puñaladas.El odio parecía eterno; y la sangre derramada, no negociable. Sin embargo, al fin se dio el milagro: hubo avenencia y se arraigó esa Nación en la que muchos descreían. El otro milagro fue la integridad territorial. Hubo, primero, tres "países". El de Quiroga comprendía Cuyo y el noroeste. El de López, Córdoba y el Litoral. El de Rosas, sólo Buenos Aires. Luego fueron dos. Paz tenía uno, que abarcaba nueve provincias del interior. Rosas el otro, formado por Buenos Aires y el Litoral.


Por fin hubo un país único: el de Rosas, que llevaba en sí mismo -como Agripina en el vientre- la causa de su ulterior destrucción.Después de Caseros, los vencedores fueron, ellos mismos, incapaces de concordar. Mitre -como antes lo había hecho Rosas- se negó a soltar la Aduana. Con la Confederación Argentina por un lado, y el Estado de Buenos Ayres por el otro, la secesión parecía irreversible. Cepeda y Pavón facilitaron la unidad, que no la paz. Hasta 1880 la Provincia se negaría a entregar la ciudad fundada por don Pedro de Mendoza. Cuando Avellaneda "federalizó" Buenos Aires, Tejedor se alzó en armas y la capital fue trasladada al (entonces) pueblo de Belgrano. Roca reprimió a los insurgentes y la sangre regó Puente Alsina, Barracas y los Corrales.

Contra todo presagio, la voluntad de construir una Nación fue sobreponiéndose a los retobes y las pendencias. Se equivocaba Miguel Cané cuando decía: "No hay unión ni nacionalidad posible".El Pacto Federal de 1831 había sido la "Constitución Rosista". Después de Caseros, en medio de arrebatos vindicativos y maldiciones ("Ni el polvo de tus huesos la América tendrá") cabía suponer que la Argentina de Urquiza abrogaría toda norma heredada. Sin embargo, el Acuerdo de San Nicolás proclamó en su primer artículo que el Pacto Federal -"Ley Fundamental de la República"- sería "religiosamente observado en todas sus cláusulas".
Hoy, muchos preguntan: "¿Cómo hacer para que -entre tantas discordancias, ambiciones cruzadas y vanidades descomedidas- los políticos celebren y honren acuerdos de largo plazo?" Las disonancias del presente son tenues, comparadas con las que debieron superar nuestros antecesores.

En los últimos años, además, los políticos sintieron la impaciencia de los gobernados. Una impaciencia que por momentos se hizo estridente y llegó a la cólera. Eso les ha hecho comprender, a muchos, la necesidad de mudar comportamientos.
Un dirigente peronista me dijo: "La gente cree, con razón, que el radicalismo no sabe gobernar y el peronismo no deja gobernar. Debemos prepararnos, unos y otros, para demostrar lo contrario. Si no, la democracia argentina no tiene destino". En mi opinión, la democracia requiere, además, "acuerdos mínimos" que no pueden limitarse a peronistas y radicales. La acogida que tuvo mi Plan 10/16 me hace creer en la viabilidad de tales acuerdos. Mi plan es "el qué y el cómo" de una estrategia tendiente al desarrollo económico y social. Como preludio, requiere un "pacto preexistente". Un Pacto Argentino, breve pero crucial. Los compromisos principales podrán ser estos:

1. Gobernabilidad. En lo sucesivo, la mayoría aceptará que el número no otorga derechos absolutos. La oposición, por su parte, se abstendrá de obstruir en forma maliciosa.

2. Rigor institucional. Se respetarán con celo la división de poderes y la independencia de la justicia. Los derechos y garantías constitucionales tendrán plena vigencia.

3. Estabilidad jurídica. El Estado argentino no modificará unilateralmente, bajo ninguna circunstancia, las relaciones contractuales.

4. Desarrollo productivo. Se premiará la inversión en actividades industriales y agropecuarias.

5. Superación de la miseria. El rescate de la población bajo la línea de indigencia o pobreza será prioridad N° 1 de la política social.
Eso bastará para inaugurar un período sin antecedentes en la historia contemporánea de la Argentina. Cuantas más cláusulas se agreguen, habrá más vaguedad en el texto o menos firmas al pie. El pacto debe ser lo más preciso y representativo posible. Se lo deberá rodear, por otra parte, de una solemnidad que haga difícil su incumplimiento.

Quizás el lugar de la firma debería ser San Nicolás, donde persiste la Casa del Acuerdo. O Santa Fe, aunque ya no esté el viejo Cabildo, sede de la Constituyente de 1853. O Tucumán, que mantiene la reconstruida Casa Histórica.
Esto probará así que el pacto -lejos de ser un trato electoral o una coincidencia fugaz- es la base de la reorganización nacional